Hacer espacio para lo nuevo

Hace un mes empecé a estudiar Ayurveda, una formación de tres meses donde aprendemos sobre filosofía del yoga, alimentación consciente y prácticas de asanas y respiración. Y no exagero cuando digo que este camino me está haciendo muy bien.

Hacer espacio para lo nuevo

Hace un mes empecé a estudiar Ayurveda, una formación de tres meses donde aprendemos sobre filosofía del yoga, alimentación consciente y prácticas de asanas y respiración.

Y no exagero cuando digo que este camino me está haciendo muy bien.


Desde el primer encuentro, nos propusieron dejar ir: hacer lugar, vaciar, soltar todo lo que ya no vibra con nosotros.

Y así fue.


Empecé a depurar mi espacio, mi ropa, mis vínculos y también mi trabajo. Dejé ir a casi todos mis clientes para empezar de cero, y en ese proceso estoy redescubriendo mi lado espiritual… ese que ahora quiero amigar con mi parte creativa y mental. Poco a poco voy transicionando hacia eso, y también mi negocio.


Limpieza de estímulos


Hoy comenzaba una nueva etapa: la limpieza de estímulos.

Una práctica para calmar el sistema nervioso a través de una rutina simple de alimentación, movimiento y cuidado del cuerpo, la mente y el alma.


Mi mañana fue así:

me levanté a las 6:20, raspé mi lengua, hice respiraciones, algunos saludos al sol, tomé una infusión, desayuné, leí un libro…

Y recién a las 9 a.m. volví a usar tecnología. (Me puse mantras de fondo, pero nada de redes).

Fue increíble.


No voy a negar que estar sin mate ni café es un desafío (porque sí, a las 10 a.m. ya tenía sueño jaja), pero me sentí en paz, sin ruido digital, solo conmigo, anotando ideas y haciendo cosas para mí.


La carta del día


Aunque no suelo escribir los lunes, hoy fue especial.

Saqué mi carta del día y apareció el número 2552:


“Es necesario hacer espacio, para que ingrese algo mejor a tu vida.

Liberate de cargas que no te correspondan.

Renovate de adentro hacia afuera.”


Prácticamente, todo lo que vengo haciendo hace un mes.


Acompañé este proceso con mi Bitácora Creativa y el Reto Creativo de 21 días que hicimos juntos.

Y les juro: mi cabeza nunca se sintió tan liviana.

Solo era eso. Parar. Decir que no.

(Hablaré más de este proceso en otra entrada, porque hace un mes me daba miedo, y hoy me siento en calma).


Hacer espacio me permitió recibir lo nuevo: ideas, experiencias, personas, vida. 🌞

Sumate a la newsletter


Gracias por leerme,

con alma, Agus


Te puede interesar
Accede con tu cuenta de Agus Rogelja - Karma
¿Ya tenes cuenta?
Iniciar sesión
Cerrar X